ResumenObjetivo. Actualizar prevalencias de indicadores de prácticas de lactancia materna y alimentación complementaria(PLMAC) en menores de 24 meses en México. Material y métodos. Análisis de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (Ensanut 2018-19) con diseño probabilístico. Población: Mujeres 12-59 años y sus hijos <24 meses. Cálculode indicadores propuestos por la Organización Mundial de la Salud (OMS) por variables sociodemográficas utilizando el diseño muestral. Se usó la prueba de Wald para comparar entre categorías. Resultados. El 28.3% de los niños <6meses recibió lactancia materna exclusiva (LME), 42.9% de losniños <12 meses consumió fórmula infantil y 29% continuó lactando a los dos años. Sólo 49.4% de los niños de 6-11meses consumió alimentos ricos en hierro.Conclusiones. Existen mejoras en las prácticas de lactancia materna, aunque las cifras siguen siendo bajas. Se requiere de la contribución de todos los sectores de la sociedad para mejorar las prácticas de alimentación infantil.La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda que los niños reciban lactancia materna exclusiva (LME) los primeros seis meses de vida, que sea complementada con alimentos a partir de los seis meses, y que se continúe con la lactancia materna (LM) hasta los dos años de edad o más.1
La LM confiere beneficios para el crecimiento de los niños, su salud y la de sus madres. Asimismo, su práctica óptima genera ahorros económicos para las familias y para la sociedad,además de que contribuye a la conservación del medio ambiente.Por su parte, la alimentación complementaria(AC), es decir, la adecuada introducción de alimentossólidos o semisólidos entre los 6 y los 24 meses de edad, reduce el riesgo de todas las formas de mala nutriciónal promover el crecimiento, desarrollo e inmunidad, y al establecer hábitos sanos de alimentación que podríanperdurar a lo largo de la vida.En México, los resultados de las prácticas de lactancia materna y alimentación complementaria (PLMAC) en las Encuestas Nacionales de Salud y Nutrición (Ensanut) 2006 y 20126
evidenciaron un descenso importante en la LME de 22.3 a 14.4% y que las prácticas de AC no cumplían con las recomendaciones de la OMS: 48% de los niños menores de 6 meses y 33% de los niños entre6 y 11 meses ingirieron fórmula infantil, y menos de la mitad de los niños de entre 6 y 24 meses ingirieron alimentos de origen animal.Este artículo tiene como objetivo actualizar las prevalencias e indicadores de las PLMAC en menores de 24 meses en México, para ello se utilizaron los datos de la Ensanut 2018-19.
Material y métodos
La Ensanut 2018-19 es una encuesta con diseño probabilístico, por estratos, conglomerados y factores de ponderación. Permite hacer inferencias estadísticas a nivel nacional, por región geográfica (Norte, Centro, Ciudad de México y Sur); por zona rural (<2 500 habitantes), urbana (≥2 500 habitantes) y en algunos casos por estado. En este estudio, la región Centro incluye Ciudad deMéxico y Área Metropolitana debido a que el tamaño de muestra de ésta última era insuficiente para el cálculo de los indicadores por grupo de edad. Se visitaron 50 654 viviendas y se obtuvo una respuesta de 87%.7Tamaño de muestra. Se obtuvo información en mujeres,madres o cuidadoras de un menor vivo de 0 a <24 meses de edad en el hogar. En este estudio se consideró sóloa mujeres de 12 a 59 años que residieran en el hogar. Método de recolección de información. Del día anterior a la visita en el hogar (statu quo); se preguntó si el menor ingirió el alimento, pero no se indagó la cantidad consumida. Los indicadores de PLMAC se construyeron bajo las recomendaciones de la OMS y el Fondo de lasNaciones Unidas para la Infancia (UNICEF) y están expresados en porcentaje:8,91) Inicio temprano de la LM: niños <24 meses ama mantados dentro de la 1ª hora de nacer.*2) Alguna vez amamantado: niños <24 meses que fueron puestos al pecho para recibir calostro o leche materna.3) LME: niños <6 meses alimentados exclusivamente con leche materna, se permite el consumo de vitaminas, minerales, medicinas o sales de rehidratación oral (V-M-SRO).4) Lactancia materna predominante: niños <6 meses alimentados con leche materna y se permite el consumo de V-M-SRO y líquidos no nutritivos.5) Lactancia continua al año (12-15 meses) y a los dos años (20-23 meses).6) Lactancia adecuada de 0-24 meses: niños <6 meses que ingirieron únicamente leche materna y niños de 6-23 meses que ingirieron leche materna, así como alimentos sólidos, semisólidos o suaves.7) Lactancia mixta: niños <6 meses que ingirieron leche materna y fórmula infantil.8) Ingesta de fórmula láctea en <24 meses: niños <12 meses que ingirieron fórmula infantil y niños ≥12 meses que ingirieron leches de seguimiento o decrecimiento líquidas o en polvo.9) Alimentación con biberón en niños 0-23 meses que fueron alimentados con biberón, ya sea lechematerna o cualquier otra bebida o alimento.
10) Consumo de alimentos fortificados y ricos en hierro (Fe): niños de 6-23 meses que ingirieron carnes rojas, blancas, embutidos, leche Liconsa (en polvo y líquida) y papilla Nutrisano o micronutrimentosen polvo ducción de sólidos, semisólidos y suaves: niños de 6-8 meses que ingirieron uno o varios tipos deestos alimentos.12) Diversidad alimentaria mínima de 6 a 23 meses: Los menores de entre 6 y 11 meses se clasificaron de acuerdo con una diversidad dietética mínima si consumían ≥3 grupos de alimentos. No se estimó diversidad ≥4 grupos de alimentos, como recomienda la OMS, por no contar con suficiente desagregación de grupos para esta edad
Métodos estadísticos
Se calcularon las prevalencias de los indicadores de PLMAC para cada subpoblación de las características sociodemográficas utilizando el diseño muestral y ajustando los errores estándar por el método de linealización. Se llevaron a cabo comparaciones entre paresde categorías de la misma variable sociodemográficas mediante la prueba de Wald. Cabe resaltar que, debido al pequeño tamaño de la muestra nacional y de algunos subgrupos, se presentan diferentes niveles de significancia estadística. El paquete estadístico usado para procesar la información fue Stata versión 16.0.‡Resultados
Se obtuvo un tamaño de muestra de 1 587 niños <24 meses de edad. En el cuadro I se describe la composición de la muestra estudiada. Los indicadores PLMAC de acuerdo con características maternas y del hogar se presentan en el cuadro II. Aproximadamente 95% de los menores fueron alguna vez amamantados. El inicio temprano de la LM fue mayor entre los menores que viven en hogares que reciben alguna TI en comparación con quienes no la reciben (60.8 vs. 46.1%, p<0.01) y mayor en los hijos de mujeres sin un trabajo remunerado comparando con hijos de mujeres con trabajo remunerado (50.2 vs. 41.3%, p<0.05).La ingesta de líquidos en los primeros tres días de vida del menor fue de 34.0% a nivel nacional, significativamente mayor en la región Sur del país en comparación con la región Centro (39.8 vs. 29.7%, p<0.01), en población no indígena vs. indígena (35.3 vs. 21.3%, p<0.01), en niños con madres menores a 20 años de edad (44.0 vs. 30.4%, p<0.05) y con 35 años o más (44.4 vs. 30.4%, p<0.01), en comparación con niños de madres de entre 30 y 34 años.A nivel nacional, casi un tercio de los niños <6 meses fue alimentado con LME, siendo mayor en área rural vs.urbana (37.4 vs. 25.2%, p<0.10). La LM predominante fue mayor en el área rural vs. urbana (52.2 vs. 35.5%, p<0.05), niños de madres indígenas vs. no indígenas(60.7 vs. 37.7%, p<0.05) y en NSE bajo comparado con alto (52.7 vs. 31.6%, p<0.05).Aproximadamente, una cuarta parte de niños <6meses recibió LM mixta, siendo mayor en la región e vs. Centro y Sur, entre no indígenas y entre quienesno recibieron TI.Cerca de la mitad de los niños <24 meses tuvieron LM continua en el primer año de vida (12-15 meses), y un tercio continuaron amamantando al segundo año de vida (20-23 meses). Por su parte, la ingesta de fórmula infantil en <12 meses alcanzó 42.9%, y fue mayor en la región Norte del país vs. Sur (p<0.05) y en la región Centro vs. Sur (p<0.05). También fue significativamente mayor en área urbana vs. rural, en hijos de madres no indígenas vs. indígenas, quienes tienen empleoremunerado vs. quienes no tienen empleo remunerado, quienes no reciben TI vs. quienes reciben TI (p<0.01) y en mujeres que terminaron la preparatoria o superior comparadas con niveles menores (p<0.05). La LM adecuada en <12 meses fue de 41.9%, significativamente mayor en región Sur vs. Norte, en zona rural vs. zona urbana y en quienes tienen un NSE bajo vs. alto y NSEmedio vs. alto (p<0.05).La diversidad alimentaria en niños de entre 6 y 11 meses fue de 70.9%, mayor entre hijos de mujeres no indígenas vs. no indígenas, y en quienes tuvieron un NSEalto vs. bajo (p<0.05).Por último, el consumo de alimentos fortificados ricos en hierro al año de edad (6-11 meses) fue 49.4%,significativamente mayor en hijos de mujeres no indí-genas vs. indígenas (p<0.01); en quienes tuvieron un NSE alto vs. bajo (p<0.05) y la prevalencia fue menoren madres de mayor edad en comparación con madres más jóvenes.En la figura 1 se presentan los motivos que tuvieron las madres para nunca amamantar: más de 70% se concentra en “no tuve leche”, “no me gustó” o la madreestuvo enferma.
Discusión
La situación actual de las prácticas de LM en México mejoró en comparación con los indicadores de la En sanut 2012,6
mientras que en los indicadores de AC se observa un deterioro. Los indicadores de LM fueron más deficientes en madres que trabajan, madres <20 años o mayores a 35 años, quienes viven en área urbana y zona Norte del país, mientras que las prácticas de AC
resultaron más deficientes en madres indígenas, en la zona rural y entre mujeres de bajo NSE.
Los resultados de la Ensanut 2018-19 indican que la prevalencia de LME en <6 meses se duplicó a nivel nacional en comparación con la Ensanut 2012; de 14.4 a 28.6%. A seis años de distancia, se observa una mejoría en el inicio temprano de la LM (38.3 vs. 47.7%) lo cualreduce la mortalidad neonatal.10 Sin embargo, aumentó el porcentaje de niños <12 meses que fueron alimentados con algún líquido diferente a la leche materna en los primeros tres días de vida (34 vs. 44%), lo cual afecta la práctica óptima de la lactancia y pone al recién nacido en riesgo de mala nutrición y de muerte a corto plazo.2
Las altas prevalencias de LM mixta y de ingesta de fórmulas lácteas en <12 y <24 meses en la Ensanut evidencian el alto consumo de fórmula infantil y fórmula de continuación y crecimiento cuya composición11 ponen en riesgo la salud de los niños.
En cuanto a la AC, la Ensanut 2018-19 comparada con la de 2012 muestra que la diversidad alimentaria disminuyó de 74.0% en el año 2012 a 70.9% en 2018. Asimismo, muestra que la población más afectada fue la indígena vs. la no indígena. Además, continúa siendo un reto incrementar el consumo de los alimentos ricosen hierro, principalmente en los menores que residen en la región Sur, área rural, y quienes son indígenas. Lo anterior es particularmente relevante dado el incremento en la prevalencia de anemia en este grupo poblacional;lo que tiene graves consecuencias para el desarrollo cognitivo de los niños.
